¿De qué se trata?
El proyecto propone el desarrollo de bioplásticos biodegradables a partir de residuos orgánicos domésticos, específicamente cáscaras de papa y banana. El objetivo final es la fabricación de reglas escolares ecológicas, buscando una alternativa sustentable frente a los plásticos convencionales derivados del petróleo.
El Modelo de Economía Circular:
Se implementará un sistema de intercambio donde escuelas y comedores de la zona entregan las cáscaras de papa y banana que normalmente serían descartadas. A cambio de esta biomasa, las instituciones recibirán las reglas biodegradables terminadas.
El Proceso Químico:
El bioplástico se logra aprovechando el almidón de la papa y las fibras de la banana. Durante el proceso se utiliza:
- Agua destilada como solvente.
- Glicerina líquida como plastificante para aumentar la flexibilidad y evitar que el material sea frágil.
- Vinagre comercial (ácido acético) para favorecer la estabilidad de la mezcla y la formación de la película.
La mezcla se calienta para producir la gelatinización del almidón y luego se moldea y se deja secar.
Impacto Ambiental:
Esta iniciativa reduce el uso de plásticos convencionales y la huella ambiental, a la vez que fomenta la educación y conciencia ecológica dentro de las instituciones educativas.